SÍMBOLOS PATRIOS Y SÍMBOLOS PLURINACIONALES

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Los símbolos patrios son un fenómeno únicamente humano, el hombre vive inmutablemente en un universo de símbolos. Los símbolos personifican un papel importante en la creación y la conservación de la identidad humana: personal, familiar, regional, religiosa, identidad nacional y otros. Especialmente los símbolos patrios nacionales.

…La identidad boliviana se basó en varias cosas: tradición histórica, símbolos, rituales, ideologías políticas, etc. Un papel integrador esencial se mantuvo mediante símbolos perceptibles y desencadenantes de emociones.

Con el Estado Plurinacional comienza un ‘tiempo simbológico’, lo cual no es del todo cierto, porque incluso para la pérdida de la condición de Estado republicano, existen símbolos, al menos en la tricolor nacional que es la bandera de la capitulación de la explotación española a los criollos que estaban bajo control realista.

En América Latina y particularmente Bolivia estamos experimentado un trastorno de procesos sociopolíticos en su sociedad desde comienzos del siglo XXI con el resurgimiento de los supuestos movimientos sociales (sobre todo basado en discursos críticos) y la imposición de una ideología determinada por un discurso político progresista híbrido con discursos, símbolos y las tradiciones de hoy son las formas simbólicas que dan consistencia a estos regímenes que fueron bautizados como la “onda rosa”. Quienes manipulan su discurso en torno a personajes autoritarios y carismáticos (estos líderes toman el papel de difusores de conceptos y referencias históricas ideológicas).  —el Tawantinsuyu, la Pachamama, Tupac Katari, Bartolina Sisa, etc. —.

Crearon una historia ‘oficialista’, no ‘oficial’ empujando a una vida política movida por la ambigüedad lingüística y cultural. Gracias a una pluralidad de medios (televisión, radio, prensa, internet), estos sujetos autoritarios se apropiaron de estas nociones para entregar un guion defensivo de ficción enraizado en la realidad social y económica de la región.

Es así que algunos políticos han seguido este encantamiento como denominar a los buses —Puma Katari—. Otro ejemplo irónico las ofrendas ancestrales a la Pachamama (Madre Tierra). La nombrada ‘koa’ del 6 de agosto en Potosí. Dicha mesa ‘ancestral’ estaba abarrotada con ‘billetes de dólares norteamericanos y otras chucherías propias del mundo capitalista’. Desde un análisis serio de esta realidad en esta era de la cibernética se refuta la idea de que el pensamiento simbólico religioso tradicional es un pensamiento teórico serio. De hecho, ¿qué hay en común entre el mundo complejo, desordenado y caprichoso de dioses y espíritus con la evidencia, el método y la originalidad de las teorías de la ciencia?

Al considerar los múltiples modelos ancestrales en la Bolivia de hoy del pensamiento religioso como modelos teóricos similares a los de las ciencias occidentales, solo expongo lo que la ciencia nos enseña. Aunque este enfoque merece el estudio de antropólogos comprometidos con la ciencia y no con el apasionamiento político oficialista “las cosas nunca son como se ve”. El uso contemporáneo de los “símbolos”, ha introducido dudas sobre las dicotomías habituales que conceptualizan la diferencia entre el pensamiento cotidiano y el científico; el intelectual contra lo apasionado; lo racional contra lo dogmático; lo abstracto frente a lo concreto; la realidad oficialista frente a la realidad oficial.

Para esta época de la plurinacionalidad boliviana respecto a la simbología consagrada patriótica, mientras el presidente, en otra de las grandes crisis de su existencia, se aisló crasamente de la “simbología patria”, mientras la policía seguía apretando a los delincuentes que se apropiaron de la medalla presidencial y de la banda presidencial que se encontraba a cargo de la Casa Militar. Ambos símbolos que se hallaba a cargo de un teniente de Caballería. Cuya responsabilidad se encuentra en el presidente que recibió estos símbolos patrios al hacerse cargo de la gestión de gobierno, que no merece perdón de la justicia, y menos sea burlada con esa característica habilidad política. Él es el responsable, puesto que es el jefe administrativo y político del Estado Plurinacional y de sus colaboradores, hoy acusados de conducta irregular en diversos grados, y puesto que los había nombrado y depositado en ellos su confianza. Olvidándose en una desenfrenada inauguración de la impresionante arquitectura del ‘Palacio de Evo Morales’. Una elegante arquitectura que contradice con la simbología ancestral incaica que divide la nacionalidad entre ‘cocaleros prósperos’ y ‘ciudadanos patriotas’. Para recordar la cronología histórica. En el estado boliviano vivíamos separados.

J. Waldo Panozo Meneces

Policía – Politólogo