La Haya, el mar, la corrupción y los politiqueros ¡Confiar o no confiar, ésa es la cuestión!

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¿En qué cifran sus esperanzas, propiamente, los apologistas de la reivindicación marítima? Ante todo, en la esperanza ingenua nacional sobre el retorno a las costas del Pacifico. Pero el gobierno del MAS-IPSP corroído por la corrupción hicieron de nuestra demanda una campaña politiquera, como sabemos, no ha nacido ayer. ¿Y qué ha mostrado esta actitud cínica? Ha confirmado su aspiración de alcanzar el totalitarismo diseñado por el Foro de Sao Paulo que no significa, en modo alguno, el surgimiento de una nueva fase de su denominada “revolución cultural” diferente del neoliberalismo, no significa la transformación del Estado burgués en órgano de arbitraje, en una especie de fuerza situada por encima de las clases, que vela lo mismo por los intereses privados que por los intereses sociales, lo mismo por los intereses nacionales que por los intereses de las transnacionales. El modelo del MAS-IPSP monopolista de Estado consiste en la unión de la fuerza de las transnacionales del crimen organizado y de la fuerza del Estado en un solo mecanismo, que supedita todos los aspectos de la corrupción nacional e internacional a los intereses de la oligarquía criminal internacional. Estos monopolios continúan siendo la base de la economía.

Naturalmente, en este sentido el monopolio oficialista dirigió y supervisó la demanda marítima en la Haya hasta el fallo de la CIJ en 1 de octubre de 2018. La intervención del Estado en las relaciones internacionales, aplicada en interés de los objetivos supranacionales como es el Foro de Sao Paulo, en el que desempeñan el papel fundamental, aunque no técnico dos actuales candidatos a la presidencia del Estado Plurinacional: Evo Morales y Carlos G. Mesa Guisbert cierto papel fue determinante para encadenar nuestros anhelos de un retorno al mar. Dándose cuenta de las temibles consecuencias sociales que pueden acarrear esta disputa entre dos países vecinos tan grandes como la de 1879-1883, nuestros ilusionistas, uno más leído que el otro presumimos conocían que nuestra demanda ante la Haya sería inútil.

Esta presunción corrobora el ex Embajador de Bolivia en los EE.UU. 2002-2006, y luego Presidente del Comité Jurídico Interamericano de la OEA y ex vicecanciller, en el libro “Bolivia en la Haya”; “El populismo jurídico y el descalabro diplomático y político en la Haya”, asevera: “Tuve la primera constatación del falso exitismo con el que el gobierno de Evo Morales embaucaba a los bolivianos cuándo participé en una conferencia de Peter Tomka, entonces presidente de la CIJ, en Washington, en abril de 2014. Tomka aclaró que en el caso de Bolivia vs Chile: “Ni reclamos territoriales ni tratados ni límites serán considerados por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), sólo una futura obligación de negociar”.2 Asimismo, expuso con claridad los términos de la demanda boliviana basada en el Art. 31 del Pacto de Bogotá, excluyendo la posibilidad de que temas relacionados con soberanía, territorio, el Tratado de 1904 o límites sean tratados en la CIJ. Sólo se trataba de ver si había una “obligación futura” de Chile de negociar con Bolivia”. […] (Murillo de la Rocha; p. 90). ¿Acaso estos informes no se encuentran en archivos de la Cancillería? ¿No tenía conocimiento Carlos Mesa? De lo que podemos deducir que el modelo monopolista del MAS-IPSP recurre a la estrategia del “meterle nomas…”.

Pues precisamente ahí donde se engendra la desconfianza donde los dos candidatos se coligan. Mientras que el resto de las grandes masas de seres humanos se debaten en la incertidumbre, los dos politiqueros que trabajan para dejar en el olvido el enclaustramiento eterno de Bolivia ¿En cuál de los dos podemos confiar que realizaran una investigación real de los gastos efectuados para nuestra demanda? ¿Cuál de los dos se interesará para transparentar las investigaciones de los casos de corrupción? Después de la jaleada rotunda de la nueva página pírrica en la historia nacional, vemos allí ejércitos permanentes de llunkus esperanzados en el nuevo triunfo del “indio jefe del Sur; Mariscal de la segunda guerra del Pacifico.

J. Waldo Panozo Meneces

Policía – Politólogo