Nuevo año y la nueva etapa del desarrollo de la crisis general del MAS-IPSP

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No cabe la menor duda de que la formación del sistema republicano democrático, la desintegración del sistema colonial y el inusitado ascenso de la lucha de la clase obrera por sus intereses y derechos vitales socavan los pilares del «masismo» e intensifican su crisis general. Las pérdidas que está sufriendo el masismo a causa de estos golpes son irreparables. Ello se refiere tanto al conjunto del supuesto ‘sistema unitario social de Derecho Plurinacional’ como a su principal potencia, los dirigentes del MAS-IPSP.

La mayor potencia del ‘Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos’ esta siendo la más afectada por la crisis general. Precisamente ha sido ella la que en los últimos años del siglo XIX ha sufrido con más frecuencia embates de los gobiernos neoliberales. En el período del nuevo siglo y a cargo de la administración del Estado están pasando por descensos críticos por los desaciertos y arrogancia que calan profundo en el análisis y la derrota política, tales como:

  • Carecer de políticas de Estado.
  • El denominado gasolinazo aprobando y derogando el aumento de precios de los combustibles en casi en un 70 %, para eliminar la subvención en el mercado local.
  • La intervención a la marcha indígena de tierras bajas por el respeto al TIPNIS, exigiendo el respeto a la Constitución Política del Estado Plurinacional.
  • Persecución política reflejada en una derrota política por el refugio otorgado para el gobernador suspendido Mario Cossío.
  • Caso de narcotráfico que se encuentra en proceso de investigación por delitos de exportación de clorhidrato de cocaína por el general René Sanabria Oropeza.
  • Las elecciones judiciales, con un cuestionado proceso de selección de candidatos en la Asamblea Legislativa con un resultado nebuloso en las elecciones democráticas.
  • La contra marcha realizada por los denominados interculturales y cocaleros del Trópico cochabambino exigiendo la derogatoria de la Ley Corta que beneficia al TIPNIS.

El capital humano y los burócratas del MAS son, ciertamente, incapaces de aprovechar las fuerzas independientes intelectuales y productivas existentes. El partido político más importante del país es, al mismo tiempo, la fuerza política de mayor crisis crónica. El aprovechamiento incompleto del poder estatal es un fenómeno permanente y cada vez más pronunciado en el actual Estado Plurinacional.

Aunque el MAS sigue siendo la principal fuerza política del país, su peso específico en la política interna es cada vez menor. Sin embargo, los partidarios y simpatizantes se encuentran fraccionándose cada día más entre ‘pachamamistas’ y ‘evistas’ que han sido y siguen siendo los principales especuladores en el entorno palaciego y explotadores intelectuales de los pueblos indígenas y campesinos.

Se puede sacar, con todo fundamento, la conclusión de que tanto en el terreno de la política interna como en el de la política internacional, la principal potencia política de Bolivia ha entrado en un período de dificultades y crisis crecientes, significando el período de su ocaso.

Por lo que se refiere a la economía del país, puede decirse que también se distingue por una inestabilidad más acusada cada día. Si bien las principales organizaciones de ‘movimientos sociales’ que están constituidas por los productores de coca, las Seis Federaciones del Trópico cochabambino y la de los Yungas de La Paz, no se hallan divididos hoy en los dos campos de la producción de coca tradicional y productores de coca no tradicionales (ilegales), dista mucho de continuar unidos, ya que lo desgarra una encarnizada lucha interna por el mercado de consumo tradicional y de consumo para el ilícito negocio del narcotráfico. Incluso tras la pantalla del denominado “proceso de cambio” se oculta el poco halagüeño cuadro de las disensiones y de los conflictos internos, va creciendo la resistencia al liderazgo y a las imposiciones de las determinaciones de las Seis Federaciones del Trópico a través del presidente Juan Evo Morales Ayma. El renacimiento del racismo y del revanchismo producto de las taras egoístas de algunos desclasados que ni son indígenas, ni campesinos, bajo la lógica de la descolonización hace resurgir la intrincada maraña de las contradicciones raciales como Zavaleta Mercado denominaba —sociedad abigarrada—. Basta comparar el actual estado del Estado Plurinacional con la decadencia del gobierno de Mamerto Urriolagoitia, como el que se observaba después de terminada la guerra del Chaco, para ver claro que asistimos a una enorme agravación de la crisis general del masismo.

Después de analizar profundamente la situación del país y los desaciertos del actual gobierno, El desarrollo de la crisis general del MAS-IPSP ha entrado en una nueva etapa. La peculiaridad de esta etapa consiste en que no ha surgido vinculada a una guerra civil, sino en una situación de emulación y de lucha entre los dos sistemas; de cambio cada vez mayor de la correlación de fuerzas en favor de la democracia; de brusca agudización de todas las contradicciones del masismo; en una situación en que la lucha victoriosa de las fuerzas pacíficas por la realización y la consolidación de la coexistencia pacífica, no va a permitir a los políticos oficialistas frustrar con sus actos agresivos la paz nacional; está surgiendo en una situación de ascenso de la lucha de las amplias mayorías populares por la democracia, la liberación nacional y la autonomías. Esto evidencia que la crisis general del masismo se desarrolla y ahonda más y más.

Juan Waldo Panozo Meneces, es Policía y Politólogo

 

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