CORRUPCIÓN, NARCOTRÁFICO, POLÍTICA Y POLICÍA

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La Policía en Bolivia al igual que el Ave Fénix han pasado todas las épocas de la historia. Una historia que sigue a la otra y que aún se superponen, al interés por el suspenso, sigue siendo la única institución que sobrevivió a la época de la Colonia, transcurrió la era republicana, fue protagonista de la trasformación del Estado junto a su pueblo en la verdadera revolución de 1952 y que no será diezmada por un pinche, mentiroso, fraudulento, corrupto y narcotraficante «Proceso de Cambio». Pero también lo más misterioso. Su génesis apenas comienza a ser conocida por los delincuentes politiqueros del MAS-IPSP.

Nosotros, los policías honestos, nos enorgullecemos de que, en nuestro país, el pueblo, y sólo el pueblo, es el dueño de la función policial (Art. 251 C.P.E.). No nos enorgullecemos de que en nuestro país se pretenda desmembrar una institución que debe cumplir con la “defensa de la sociedad”; de que en nuestro país es el propio pueblo el que debe proteger a su Policía.

¿Pero qué es lo que ocurre con aquellos malos policías y serviles al MAS-IPSP que pican en este anzuelo y, con su actitud rastrera pretenden entregar la institución del orden a los intereses de los narcotraficantes y de los corruptos “dueños” del Estado Plurinacional? Cuando llega el fenómeno de las Seis Federaciones del Trópico para vengarse por los otrora controles realizados sobre la producción de la coca, de la proliferación de pozas de maceración, ahora son los cocaleros que agarran de la oreja a estos “comandantes”. Quienes por agradecimiento al grado y al cargo se convierten en uno más del ejército de los criminales masistas.

—La agenda 2025 claramente estipula en una parte que se refiere a la “policía” y luego más adelante esta escrito en plural “policías”, he aquí el verdadero interés de seguir destrozando a la institución «verde olivo» —gritan semejantes “populistas”, como voceros asalariados de un Estado Paralelo en el que los delincuentes encontraron su verdadero “paraíso terrenal”—. Vean —gritan—, los delincuentes se transforman ahora en honestos patriotas como los millonarios y los multimillonarios. Adquieren poder político y tienen ahora derecho a llamarse dueños del Estado Plurinacional, de los Órganos: Legislativo, Ejecutivo, Judicial y Electoral, como de las instituciones nacionales.

En esta lógica arrebataron inconstitucionalmente a la Policía de los sus bienes, la C.P.E. en el Artículo 252. Dice: Las Fuerzas de la Policía Boliviana dependen de la Presidenta o del Presidente del Estado por intermedio de la Ministra o Ministro de Gobierno. Lo que consideramos que la institución del orden debería conservar su patrimonio propio, sin embargo, permitieron que cambien el derecho propietario de algunas instalaciones al Ministerio de Gobierno; lo mismo ocurrió con nuestros ahorros para asegurar la jubilación que fue entregada patrimonio y todo a tuición del Ministerio de Gobierno; despojaron las actividades policiales propias como Identificación Personal, Licencias de Conducir vehículos, la función de edecanes de la presidencia y de otras autoridades.

¿No es esto una demostración evidente de la falsedad de las afirmaciones de los ideólogos ignorantes que estuvieron investigados y presos en las cárceles, y de los afectados por la función policial que lucha contra el flagelo de las drogas fortaleciendo los mecanismos de prevención, erradicación de interdicción al tráfico ilícito de drogas y sustancias controladas, y la estabilización de los cultivos de coca para tener un control efectivo que evite su desvío hacia el narcotráfico? ¿Los operarios de los ilícitos en el Estado Paralelo sobre los cambios en la naturaleza de las actividades propias de policía, sobre la aparición de supuestos narcotraficantes del MAS-IPSP detenidos en diversas latitudes que influye en la economía actual de los países capitalistas y de supuestas “rutas especiales” de transformación de los delincuentes en la nueva burguesía?

Por bonita que sea la ropa con la que los ideólogos del «Proceso de Cambio» vistan al régimen populista de la corrupción y del narcotráfico, éste continúa siendo un régimen de opresión de miles y millones de personas por un puñado relativamente pequeño de explotadores. Continúa siendo un régimen en el que reinan el miedo y la miseria en masa de los trabajadores honestos.

La experiencia histórica de Venezuela y Nicaragua y de todos los países con gobiernos populistas muestra convincentemente que sólo la revolución libera a los hombres y mujeres de la explotación y la opresión, les da una verdadera libertad, garantiza realmente el derecho a las libertades, a la democracia y a la verdadera seguridad ciudadana, así como la elevación constante del bienestar popular con una policía imparcial y honesta.

¡Esta cólera es también una señal de que el policía espera más respeto y más consideración por parte de las autoridades políticas! Respeto por una profesión cuyo estatus ha estado en peligro por la injerencia político partidista. Hace seis años, una decisión del gobierno del MAS-IPSP cambió la distribución y propiedad de la MUSEPOL que beneficiaba las pensiones para todos los policías de Bolivia. ¿Pero qué hicieron en el presente gobierno para fortalecer los logros de esta profesión soberana, única de servicio a la sociedad dentro del Estado Plurinacional?

El gobierno luego de los escándalos de Santa Cruz y la participación de autoridades del gobierno en ilícitos… El gobierno viene con una medida correctiva que pretende seguir desmembrando la función integral, con el argumento de lucha contra la corrupción, mientras que los corruptos políticos involucrados se defienden en libertad.

Las profesionales policías en su conjunto le están pidiendo una reforma real contra la dependencia político partidista —autonomía funcional—, un respeto verdadero que vaya más allá de los discursos políticos y se traduzca en acciones y decisiones que permitan a todos florecer y garantizar la seguridad de los ciudadanos.

J. Waldo Panozo Meneces

Policía – Politólogo