Una policía digna para su sociedad

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Era un día lunes 23 de enero de 2006 desde mi oficina de la Policía Turística de la Plaza del Estadio, Plaza Tejada Sorzano fui testigo taciturno de los abusos haciendo quitar las corbatas de los ciudadanos por las huestes MASistas luego que tomaron el poder, muchos policías nos mostrábamos escépticos sobre el gobierno del MAS-IPSP y sus intenciones. Los disturbios provocados por la Asamblea Constituyente, Chaparina, Caranavi, Mineros Cooperativistas especialmente estos últimos años fueron subversivos y se llevaron a cabo investigaciones sin resultados imparciales. Evo Morales y Álvaro Gracia Linera no fueron menos campeones de la ley y el orden, alegando que hacen cumplir la ley “caiga quien caiga”. La policía y muchos otros conservadores estaban esperando una extensión de los poderes policiales prometidos para un Estado fuerte y autonómico. No ocurrió esto más aun consideraron terminar con la pluralidad de pensamiento y acordaron poner fin a la democracia.

De hecho, el gobierno del MAS-IPSP con la complicidad de los comandantes de la Policía en el denominado “Proceso de Cambio” redujo muchas de las funciones y atribuciones de la institución del orden. Inmediatamente se valieron de la sumisión de los comandantes para acometer censurando a la prensa y a las instituciones de defensa de la sociedad civil. La llegada del MAS-IPSP al poder vio el fin de las batallas callejeras al eliminar la amenaza de las libertades y de la democracia. La institución policial incluso se vio reforzada por la incorporación de instructores extranjeros. El gobierno del MAS-IPSP generosamente asignó grados por encima de los reglamentos de la policía para que sus corrompidos pudieran luchar mejor contra los que pensaran diferente al gobierno y garantizar la seguridad del Estado.

Los policías en todos los grados estamos comprometidos constitucionalmente a una alianza con los ciudadanos (vecindarios, padres e hijos, profesores y estudiantes, vendedores, miembros de asociaciones, empleadores y trabajadores, transportistas, turistas, …) para garantizar la tranquilidad, la seguridad y la salud pública en los diferentes barrios de la zona para permitir a través de la comunicación y la gestión transparente:

  • garantizar la libre locomoción
  • luchar contra el crimen
  • operar de manera proactiva y detectar problemas
  • para tratar de evitar problemas a través de la prevención
  • Actuar de manera imparcial sin influencia político partidista represiva y resolver problemas afrontando a quienes los causan y de ser necesario llevarlos ante las autoridades judiciales.

El objetivo es, como parte de la filosofía y de la doctrina policial en la interacción vehemente ciudadano-policía colaborar con nosotros en buscar una vida pacífica y armoniosa de la sociedad.

Se supone que la policía de seguridad en el marco constitucional, lucha contra este sentimiento de inseguridad. De hecho, el manoseo político de la institución del orden, la corrupción, el narcotráfico, el contrabando, la prebenda y otros se ha convertido en el primer temor de los bolivianos.

En resumen, estar totalmente en una lógica de la armonía, la sintonía, la tolerancia, el diálogo, escuchar, comprensión y comunicación benévola. No estar únicamente en la lógica de la represión al servicio de un gobierno y de su partido político. La comunicación es esencial en la acción policial. “Firmeza medida y respetuosa de las leyes que rijan en la acción policial, pero también diálogo benévolo constante y profesional hasta los últimos límites”. Así es como tiene que ver la acción futura de una verdadera policía al servicio de su pueblo.

J. Waldo Panozo Meneces

Policía – Politólogo