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Los caudillos del MAS-IPSP, los peores animales políticos

Aristóteles, filósofo del año 384 a. C.; escribió: “Pues así como el hombre perfecto es el mejor de los animales, así también, apartado de la ley y de la justicia, es el peor de todos. La injusticia más insoportable es la que posee armas, y el hombre está naturalmente provisto de armas al servicio de la sensatez y de la virtud, pero puede utilizarlas para las cosas más opuestas. Por eso, sin virtud, es el ser más impío y feroz y el peor en su lascivia y voracidad. La justicia, en cambio, es un valor cívico, pues la justicia es el orden de la comunidad civil, y la virtud de la justicia es el discernimiento de lo justo.” (Aristóteles, Política; p. 52-53)

Los partidos políticos, son entidades conformadas por grupo de personas organizadas para adquirir y ejercer el poder político y como decreta la “Ley de organizaciones políticas”, para “promover la participación de las ciudadanas y ciudadanos en la vida democrática y ejercer el poder público de acuerdo a los programas y principios que postulan.” Nos guste o no nos guste el MAS-IPSP tiene su “Estatuto Orgánico”. Por lo que se puede advertir la injerencia política (presión del Órgano ejecutivo) a un Órgano supuestamente autónomo como debería ser el Tribunal Supremo Electoral (TSE)

Desde el año 2006 el MAS-IPSP ha destruido a la República de Bolivia, convergiendo en una cultura del miedo, en el que se sintetiza en, represión judicial, espionaje, secuestro, represión policial, cárcel y corrupción. Como en el refrán ambos “dictadorcillos” “beben de su propia medicina” y el solapado de Reyes Villa, quien dice que no hace política mostró su verdadero rostro sumándose a la propuesta de CC, de “primarias abiertas”. Sin embargo, mientras algunos no aceptamos la hipocresía y la mentira en la política, otros las ven como un ejemplo de instrumentos que pueden usarse para su propio provecho.

Estas declaraciones públicas sacan a la luz por iniciativa propia la cuestión crítica, como resultado, del matrimonio entre personajes de la misma calaña, en un momento en que la sociedad y la nación están plagadas de una serie de problemas primordiales.

Y lo más importante está al acecho, el máximo ridículo, lo que solíamos decir “el camaleón cambia de colores según la ocasión”: la confusión y la ausencia de la oposición no deberían tranquilizarnos, porque siempre habrá una “rata de alcantarilla”, no estamos seguros por el momento si se trata de una artimaña política, pero lo cierto es que, por iniciativa suya, se están abriendo cuestiones que disgustan a la ciudadanía ¿Alguna bestia se estará alineando con los degradantes politiqueros creyendo que así los derrotará y conseguirá votos?

Si bien Aristóteles bautizo al hombre como “animal político”; en Bolivia tenemos “políticos animales”. El orden constitucional y orden jurídico tienen los recursos y el arsenal legal para defender a cada persona damnificada, pero es extremadamente injusto y antinatural tratar de encontrar su derecho atropellando las disposiciones legales como gobierno totalitario y etiquetar a los otros bolivianos como reaccionarios y la nueva derecha ¡Ésta es precisamente la peor arrogancia y la demagogia mortal de la democracia!

J. Waldo Panozo Meneces

Policía – Politólogo