ACCIÓN PATRIÓTICA POLICIAL Y MAL AGRADECIMIENTO POLITIQUERO

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Desde lo social, tal vez la gente adhiera a la posibilidad de que los policías mejoren la calidad de sus servicios. Pero yo insisto en algo, teniendo en cuenta la experiencia que me ha dado la profesión, a través de largos años de trabajo, hasta llegar a zonas no gratas para un ser humano; por ejemplo, uno puede llegar a enloquecer y la gente no lo cree, piensan que es algo que está muy lejos como la muerte. Muchos por ahí no se animan a decir ciertas cosas; yo puedo decir que soy el gran hombre y que los policías tienen que trabajar las 24 horas como en el siglo anterior. Creo que hay un sentimiento bastante difundido de que así debe ser. Porque se pierde la condición de omnipotencia que la sociedad le da a uno, lo cual le da la jerarquía de triunfador. Así se calificó a la Policía en noviembre de 2019.

Aquel motín policial que dio inicio a una supuesta nueva “democracia” en Bolivia, de la cual se aprovechan la denominada “clase política” —viejos politiqueros—. Los políticos bolivianos mienten primero a los ciudadanos, tratando de convencerlos de que su interés está en la posición correcta y que es necesario votar por ellos en las próximas elecciones.

El actual gobierno democrático no tiene voluntad política, no están dando cumplimiento a las resoluciones de un Cabildo que determinó la devolución del COA, SEGIP, Policía Forestal que fueron arrebatados a nuestra institución por así convenir a algunos dirigentes del anterior gobierno, cuando para su solución únicamente se debe dar cumplimiento el Articulo 251 de la C.P.E. y al Articulo 2 de la L.O.P.N. que se refiere a la función integral y la totalidad de las funciones policiales. Ni que decir con la nivelación y/o aumento salarial que se debe aplicar solo el procedimiento de “hora trabajada, hora pagada”.

Fue, es y será siempre un error confiar en promesas políticas, es posible rescindir todos los acuerdos políticos sin consecuencias, porque se demostró que la “Policía es del pueblo y para el pueblo”, no para obedecer los intereses de politiqueros. El país finalmente necesita un Estado funcional. Para su buen gobierno, recomendamos el cumplimiento y respeto de las libertades enmarcadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La actividad prebendal y corrupta de la clase política, siempre ha estado en la política equivocada durante décadas y es responsable de la miseria de hoy. Sin embargo, actualmente, la mejor opción para nuestro país sería un gobierno de coalición cívico-militar-policial para reencaminar las reformas, castigar los libertinajes y la corrupción. La democracia de los “geronto caudillos” solo nos sumerge en un mundo fuera de la realidad.

Lo que ocurre en nuestro país es que cualquier politiquero se considera presidenciable únicamente para desvalijar el erario nacional, es necesario realizar reformas radicales en la administración del Estado, pero hay que aclararlo en función del ciudadano común. Desde que los ciudadanos y los policías se unen, partiendo de la familia hasta la sociedad moderna, comienzan a existir los códigos represivos, como si fuera la única forma de que eso no se convierta en un hecho anárquico. Entonces, eso condiciona, porque quienes en un momento inicial tenían el liderazgo de la creación, se encuentran frente a las pautas represivas de la comunidad. Cuando me refiero a represivo lo entiendo en el sentido de lo que da existencia a esa comunidad. No se puede existir sin represión y sin leyes.

Siempre me gusta enfatizar los aspectos positivos y encontrar optimismo en todo. Pero no creo que esté exagerando y la mayoría de la ciudadanía me dará la razón, en esa lógica ¡camaradas policías esperen sentados la voluntad política…!

J. Waldo Panozo Meneces

Policía – Politólogo