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Los policías no son enemigos del pueblo

En Bolivia creo que hoy somos los mismos que en los años 71 del “Plan Cóndor”, que gobernaron en aquel momento. Con la ascensión al gobierno del MAS-IPSP con Evo Morales desde el 2006 es sorprendente que ahora de la mano de Arce Catacora estemos al filo del totalitarismo. Estamos muy lejos de lo que fue el retorno a la democracia con el gobierno de la UDP (Siles Zuazo) y del «primer repliegue policial» que se reportó un viernes 8 de octubre 2019 desde la ciudad de Cochabamba, oportunidad que fue aprovechado por viejos politiqueros y la ciudadanía que no supo reconocer ni defender esta acción policial constitucional, institucional y patriótica.

Por tradición histórica la ciudadanía veía a los «Carabineros de Bolivia» como un faro de libertad, de seguridad y democracia, y no quieren creer que algo así pueda suceder en el actual Estado Plurinacional, pero los tiempos están cambiando, vemos una policía con más desconfianza de la ciudadanía y desafortunadamente cada vez más personas piensan de esa manera en ese entorno.

Parece como si fuera imposible esperar que nuevamente «policías patriotas» irrumpan en favor de aquella ciudadanía que un día no supieron reconocer el enorme sacrifico de los «policías héroes de octubre de 2019». Entre politiqueros se apoyan, hacen vigilias, pero de los policías presos políticos… nadie se acuerda. Con Arce Catacora, desde noviembre de 2020 se empezó a destruir toda la institucionalidad en el país, lo que se olvidaron Evo Morales y sus secuaces. Destruir todas las instituciones pilares fundamentales del “Estado”. En 16 de agosto 2021 se promulgó la “Ley de Carrera de Generales y de ascensos…” por lo cual el Ministro de Gobierno pasa a ser el “manda más” a cargo del «mando policial». Ley que fue transgredida primera vez cuando destituyen al Gral. Aguilera como comandante general en julio de 2022 (Aguilera no cumplió con la Carrera de Generales). Esta forma de cooptar la institución del orden por el consorcio político del MAS-IPSP nos golpea como una bofetada ¿cómo estamos en un orden totalitario sin realmente darnos cuenta, en temas como la libertad, la seguridad, la democracia, la educación y la tecnología que rodean nuestra vida diaria? Cada episodio de sangre, de narcotráfico, de contrabando, de asesinatos, de prostitución que vivimos, vemos, leemos, escuchamos y miramos en la Tv es más tenebroso que el siguiente.

Vemos claramente que los regímenes totalitarios cuentan con el apoyo de una pandilla de criminales, en el que el Estado Plurinacional no está exenta. Al fin y al cabo, se trata de sus propios intereses y no de un objetivo superior, aunque eso sea precisamente lo que se pretende encubrir. Todo es falso y sin escrúpulos entre los delincuentes. Por eso es locura, psicopatía. El pueblo alemán también apoyó a Hitler y al régimen nazi mediante engaños, falsas emociones, deshumanización, nacionalismo e interés propio. Históricamente, los regímenes autoritarios sólo pueden detenerse mediante movilizaciones populares o intervención extranjera. No mediante el retorno de la razón, la decencia y la lógica.

El próximo año podemos esperarlo todo del régimen del MAS-IPSP y no debemos temerle, pero sí estar bien preparados y abrir las puertas mentales completamente diferentes.

J. Waldo Panozo Meneces

Policía – Politólogo